viernes, 26 de febrero de 2010

JUGANDO A PSICOANALIZARME....


El juego -ante todo- es una conducta.
Y como tal, forma parte de los esquemas de comportamiento esenciales y primigenios en muchos organismos vivos, teniendo como cúspide de la pirámide lúdica a los mamíferos superiores. Para algunas corrientes psicológicas y educativas, el juego es una instancia de aprendizaje, a menos que -como dice Silvio- "te juegues el corazón".
Vaya que a veces el arte responde mejor a las enfermedades del alma humana que el DSM- IV!!!

...Notará ud., ud., sí, el que se toma la literal molestia de leer estas avellanitas negras (así le llamo yo a mis letras), que estoy con un tono ligero (NO DE CASCOS, JA) y casi, casi festivo.

Y es que el juego es también un estado, o más bien, una estancia de la que se puede entrar y salir. Hoy abrí la puerta y jugué a psicoanalizarme.
Obtuve unos resultados un poco obvios, un poco exagerados. Pero el juego, como estancia mágica y peligrosa, curva nuestro cuerpo en un gran signo de pregunta... hasta qué punto las realidades alternas son tanto o más válidas de aquello que nosotros llamamos realidad como individuos, o como masa? Las cajas chinas, las Matrioshkas se reproducen espontáneamente, son peores que amebas.
En fin, aquí van mis resultados...











TrastornoGrado
ParanoideBAJO
EsquizoideMODERADO
EsquizotipicoMODERADO
HistrionicoMODERADO
AntisocialBAJO
NarcisistaALTO
LimiteALTO
ObsesivoMODERADO
DependienteMODERADO
EvitadorALTO


Test de transtorno de personalidad

Dejo el link por si otr@ se atreve...

miércoles, 24 de febrero de 2010

Males homéricos


Y, a fin de cuentas, ni amor, ni odio, ni abulia me queman las vísceras, sino la volatilidad arcana de los males homéricos.
Que soy más que una musa y menos que una musa: La bella inspiradora de artistas y constructos culturales materiales e inmateriales entra por mis poros y sale convertida en una creación, no en un incentivo para que las creaturas -los corpúsculos- sigan a otro... Entonces se forman confusiones temibles, me envuelve una cálida nébula que trastoca los sentidos. Lamentablemente, una vez que se disipa la nébula me desintegro en el fuego frío de Atenea, la diosa que no fue parida, la que se deconstruye, la diosa que batalla, la de los ojos alucinados, me sale por la boca como un ancho río de luz destructora.
La materia no soporta la poesía.
Arraso con hombres y mujeres.
Un blanco camino de papel es mi único amante en estos días.

Pero la diosa calla.





Y yo, que era más que cualquier musa, caigo por la serpiente de Casandra. Mi cuerpo padece, mi mente se crispa.
La tragedia de vivir en un cántaro,
de escupir palabras y sangre.
La metamorfosis, dicen los griegos (y Gregorio Samsa), genera incredulidad en los que no tienen ojos suficientes para ver.

Un blanco camino de papel es el único en estos días.

lunes, 22 de febrero de 2010

La conti-G-üidad de los conventillos


Mis sueños.

Últimamente yo y mis sueños.
Una prolongación de piezas de conventillo,
yo
últimamente
y los sueños míos.


-El conventillo es una solución (de conti-G-üidad) a la proliferación pandémica de la pobreza campesina en las ciudades- nadie, nadie nos soporta más que una estructura cúbica o paralelepípeda sinencierro/empero/conelfierro/caliente/aniveldelastráqueas.

El agua sucia nos lava la ropa

y la deja más sucia.

El hambre sucia nos come el intestino

y nos deja sin uñas.

Mis uñas, negras

la mano negra... o invisible,

-el blanco y el negro a estas alturas es la misma creatura feroz que muerde y nos conmina a subexistir como engranajes en las supereconomías, sin andamios, sin focos, sin telón- la realidad se reduce a la contigüidad de las piezas /barro entre los dedos/ patrones cúbicos de la bestia cúbica mayor y hasta el laberinto, hasta infierno tiene sentido en tanto que circularidades, pero aquí.

Aquí metros cúbicos,

metros y metros de intestinos ubicados

últimamente

-y con inmoral precisión-

en un par de pesadillas.

jueves, 4 de febrero de 2010

DATOS DUROS


1. Perdí MI VIRGNIDAD VAGINAL A LOS 21 AÑOS.

2. NO SÉ ANDAR EN BICICLETA.

3. LAS POLILLAS ME DAN MIEDO.

4. UN PERRO ME MORDIÓ LA CARA.

5. LA UNICA QUE HE TENIDO CIRUGÍA PLÁSTICA Y NO DE TETAS (ES DECIR, NO COSMÉTICA).

6. SÍ, MIS TETAS SON REALES, NO DE SILICONA.

7. LA ACTIVIDAD E INACTIVIDAD EN SUS GRADOS MAXIMOS ME DEPRIMEN.

8. FUMO MARIHUANA Y NO BEBO ALCOHOL.

9. BAILO SALSA Y NO ES QUE ME HAGA LA TROPICAL.

10. ME ENFERMO DE CASI TODO.

11. GENERALMENTE USO CONDÓN ... GENERALMENTE.

12. LA ROPA USADA ME OBSESIONA.

13. ENTRE CAOS Y ORDEN ... CAOS.

14. LO MAS BELLO QUE HE HECHO EN MI VIDA FUE ENTERRAR UN COLIBRÍ.




Hoy decido ser PERMANENTEMENTE en la honestidad.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Estoy seca


Mi manantial se seca ante la página en blanco, las ideas huyen por mis poros... sin embargo, quedan los maestros, que siempre están allí cuando la palabra propia escasea:


¡Y si después de tantas palabras,
no sobrevive la palabra!
¡Si después de las alas de los pájaros,
no sobrevive el pájaro parado!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo y acabemos!

¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte!
¡Levantarse del cielo hacia la tierra
por sus propios desastres
y espiar el momento de apagar con su sombra su tiniebla!

¡Más valdría, francamente,
que se lo coman todo y qué más da...!

¡Y si después de tanta historia, sucumbimos,
no ya de eternidad,
sino de esas cosas sencillas, como estar
en la casa o ponerse a cavilar!
¡Y si luego encontramos,
de buenas a primeras, que vivimos,
a juzgar por la altura de los astros,
por el peine y las manchas del pañuelo!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo, desde luego!

Se dirá que tenemos
en uno de los ojos mucha pena
y también en el otro, mucha pena
y en los dos, cuando miran, mucha pena...
Entonces... ¡Claro!... Entonces... ¡ni palabra!

(Vallejo, César. Y si después de tantas palabras)

La sed, la sed no cesa, qué hago con esta sed.

miércoles, 13 de enero de 2010

Perdida en la vacuidad


Creo que extraño a alguien, pero no me asegura(n) la(s) neurona(s) que controla(n) mi emocionalidad si efectivamente lo que extraño es una persona en particular o apenas el espacio que dejó vacío. Un hueco de nada, diámetros y centímetros que solo el aire envuelve. No sirvo para esto de las disyuntivas...no soy capaz de concluir.

Cuando se obtienen conclusiones implica necesariamente un final, un cierre de proceso... y he descubierto que cuando las puertas se cierran me angustio, se me seca la garganta y necesito reabrir el maldito cajón, revolver la tierra, tomar los juguetes viejos y nunca nunca guardar del todo (o deshacerme de algo). Entonces, pobre de mis juguetes, pobre de mis seres diurnos y nocturnos, que no los dejo en paz: los conmuevo, los desespero, los muerdo, los cambio de lugar.

A quién extraño.

Qué extraño.

Qué necesito.

Soy una depredadora del vacío, sin embargo, cortaría mis manos, vendería mi encéfalo a granel por el solo hecho, por el solo hecho, por el solo hecho de que alguien me provoque (con la mirada nada más) el calor de un abrazo. Porque, sabes, nunca es suficiente, ni el abrazo en sí como acto, como ejecución motora para que me vibren los átomos, nunca es suficiente cuando anhelas la-idea-de. Al modo platónico, se entiende.

Nuevamente, entonces:

Qué extrañas.

Qué necesitas.

Nunca es suficiente y las personas pasan, las caras se hacen borrosas como un mal sueño, querido.

Soy el centro desde donde se proyectan los jardines que se bifurcan, soy un espacio neutro, psicótico, inmóvil.



Que alguien me despierte.

miércoles, 6 de enero de 2010

"Era extraño aquel hombre, o por tal lo tomaron..."


Dos o tres casas más allá de la mía, por la vereda de enfrente, a pesar de la invasión de vecinas en enaguas y la plaga de gatos que se ha tomado mi pasaje, vive un hombre.
Solo.
Afiebrado por las grietas que la edad ha cincelado en su rostro y su mente.
Convulso.
Triste.
Obseso, sale a su antejardín con su jockey verde colmado por el sebo de los años y el cansancio de soportar una cabeza enferma. Arrastra los pies, se acerca al frontis de su derruida vivienda. Una mosca eternizada por el momento lo sigue sin piedad, sin embargo continúa su labor febril. Saca de su bolsillo un papelito, un trozo de servilleta usado, una boleta amarilla, verde o blanca, un recorte del diario La Cuarta, papel de regalo, la guirnalda navideña que se rompió hace 3 navidades, envases de helado yasíyasíyasí.
Empapela su casa con desechos propios y ajenos, empapela su vida silenciosamente.
A su modo, embellece y da sentido.

Qué más poético que sus manos temblorosas?