Quien no ha sido libertino, no conoce el significado de la valentía. Quien no conoce el desenfreno, jamás podrá llegar a la calma sin apreciarla en su valor último.
jueves, 27 de septiembre de 2012
jueves, 9 de agosto de 2012
Soy la mezquita que te protege, mi amado profeta.
Antes no eras el mismo
Ni en tu cara ni en
tu gesto
Mas las olas te han traído
Como náufrago, como nido de
Dolores rotos y
Esa roja carne que completas, tú
Mi pequeño
Mi asunto primaveral
Mi despojado de triste
Ningún vocablo sería capaz de tocarte
Ni siquiera yo misma
Que te rozo los dedos
Como el sol toca la maravilla.
lunes, 9 de julio de 2012
Esto de la anagnórisis...
O esto de ser anagnórica...no sé. Las últimas entradas de este blog han sido de un tono, cómo explicarlo, edípico. No en el sentido psicoanalítico de la palabra, sino en lo recargado de su percepción de los hechos una vez que "se pegó el alcachofazo". Entonces, claro...viene la sacada de ojos, el asco, el repudio, y ojalá vomitar las vísceras para después hacerse un caldito y volver a tragarlas. El nivel de histeria de Edipo es notable, comparable a la imbecilidad de Ifigenia o la cobardía de Orestes. Lo bueno de los arquetipos que nos regalaron los dramaturgos griegos es esa capacidad absoluta de identificación. Mmm, no voy a entrar en detalles sobre la huevada de los arquetipos ni la forma vacía que se colma con la personalidad y blablablá. Para eso mejor me hago una trepanación y muestro con orgullo pecaminoso mis neuro-capacidades.
Sí haré el comentario hacia mí misma: Cómo tanto, Lenguaraz, cómo tanto. Tu tristeza desapareció y te quedó solamente el egocentrismo de creer que pidiendo perdón las cagadas se borran. Y para colmo, pidiendo perdón por blog... penosa a morir. Mejor déjate los ojos y a lo tuyo, Lengua-a-ras.
jueves, 5 de julio de 2012
Mea Culpa
Pido perdón a todos mis fantasmas.
Desde este podio hecho de recuerdos (y falacias para componer el recuerdo) se arrodillan mis tejidos, todo se vuelca en el acto de contrición. Me he dado cuenta:
No fui más que un par de pájaros que chocaron en pleno vuelo. Un amasijo de sangre, pluma, odio y encuentro desesperado. Abrazaba con mis piernas porque sentía que no había otro modo de demostrar el afecto. Si podía abrir mi pensamiento, ¿por qué no abrir dos columnas con una entrada cargada de placer y humedad? Todo era una metáfora de lo posible, vivía en eso de encarnar los límites de la física cuántica, porque de tantas veces que un objeto choca con un muro, en algún punto el muro será atravesado sin mediar daño, entonces podía ser yo esa probabilidad. Y es que en medio de tanto callejón oscuro la luz como concepto se distorsionaba...cualquier cosa distinta podía ser luz.
Me equivoqué, pequeños invisibles, perdón a todos ustedes, si es que alguno todavía se acerca a buscar agua en estas líneas.
Desde este podio hecho de recuerdos (y falacias para componer el recuerdo) se arrodillan mis tejidos, todo se vuelca en el acto de contrición. Me he dado cuenta:
No fui más que un par de pájaros que chocaron en pleno vuelo. Un amasijo de sangre, pluma, odio y encuentro desesperado. Abrazaba con mis piernas porque sentía que no había otro modo de demostrar el afecto. Si podía abrir mi pensamiento, ¿por qué no abrir dos columnas con una entrada cargada de placer y humedad? Todo era una metáfora de lo posible, vivía en eso de encarnar los límites de la física cuántica, porque de tantas veces que un objeto choca con un muro, en algún punto el muro será atravesado sin mediar daño, entonces podía ser yo esa probabilidad. Y es que en medio de tanto callejón oscuro la luz como concepto se distorsionaba...cualquier cosa distinta podía ser luz.
Me equivoqué, pequeños invisibles, perdón a todos ustedes, si es que alguno todavía se acerca a buscar agua en estas líneas.
miércoles, 20 de junio de 2012
Qué bello poema! (Tenía que ser de Neruda)
Ay hijo, sabes, sabes
de dónde vienes?
De un lago con gaviotas
blancas y hambrientas.
Junto al agua de invierno
ella y yo levantamos
una fogata roja
gastándonos los labios
de besarnos el alma,
echando al fuego todo,
quemándonos la vida.
Así llegaste al mundo.
Pero ella para verme
y para verte un día
atravesó los mares
y yo para abrazar
su pequeña cintura
toda la tierra anduve,
con guerras y montañas,
con arenas y espinas.
Así llegaste al mundo.
De tantos sitios vienes,
del agua y de la tierra,
del fuego y de la nieve,
de tan lejos caminas
hacia nosotros dos,
desde el amor terrible
que nos ha encadenado,
que queremos saber
cómo eres, qué nos dices,
porque tú sabes más
del mundo que te dimos.
Como una gran tormenta
sacudimos nosotros
el árbol de la vida
hasta las más ocultas
fibras de las raíces
y apareces ahora
cantando en el follaje,
en la más alta rama
que contigo alcanzamos.
de dónde vienes?
De un lago con gaviotas
blancas y hambrientas.
Junto al agua de invierno
ella y yo levantamos
una fogata roja
gastándonos los labios
de besarnos el alma,
echando al fuego todo,
quemándonos la vida.
Así llegaste al mundo.
Pero ella para verme
y para verte un día
atravesó los mares
y yo para abrazar
su pequeña cintura
toda la tierra anduve,
con guerras y montañas,
con arenas y espinas.
Así llegaste al mundo.
De tantos sitios vienes,
del agua y de la tierra,
del fuego y de la nieve,
de tan lejos caminas
hacia nosotros dos,
desde el amor terrible
que nos ha encadenado,
que queremos saber
cómo eres, qué nos dices,
porque tú sabes más
del mundo que te dimos.
Como una gran tormenta
sacudimos nosotros
el árbol de la vida
hasta las más ocultas
fibras de las raíces
y apareces ahora
cantando en el follaje,
en la más alta rama
que contigo alcanzamos.
lunes, 11 de junio de 2012
Psicoanalizarme? Not today!
Anoche soñaba que debía vigilar a una mujer. Está loca- me decía alguien- , ten cuidado, es peligrosa.
Advertencias. Muchas advertencias que no tenían mayor utilidad, mi intrínseca distracción me lleva a perderla. Corro tras ella, apremiada por la labor inexacta, por la culpa de no cumplir aquello que se me ha pedido. Su cuerpo acelerado entra a un lugar y allí se queda esperándome con sus ojillos malévolos. Me acerco, la piel de su rostro se ha quemado hasta dejar terribles cicatrices. Me dicen: Bueno, de aquí en más -después de lo que ella haga en ti- podrás abrir tu boca hasta que tus manos desaparezcan.
...Sueños como éste aumentan y mi subconsciente al parecer se encuentra agitado de tanta tranquilidad. Creo que después de casi seis meses sin síntomas de depresión, mi mente teme que la "mujer loca" vuelva a revolver el gallinero. Mi boca permanece donde está, no devoraré mis manos, necesito de ellas como nunca antes.
Tal vez no me hago entender, tal vez debí contar otro sueño, vincularlo. Pero no estoy para psicoanalizarme, Not today!
martes, 29 de mayo de 2012
Mapeo al alma
En mi vida he apostado ciegamente a aquello que se opone a lo razonable, utilizando una serie de nominaciones que van cambiando de piel dependiendo de mis ruso-montañescos estados de ánimo: en algún momento hice la posición binaria Quijote-Quijano; luego le llamé caos; en otros momentos, acudí a la señorita locura con sus consabidos ojitos sin párpados...y así y así y así, podría continuar pero ya no es necesario. Recordaba ayer el blog anterior a este y el anterior al anterior,y mis antiguos diarios de vida que jamás acababa porque tengo una tozuda inclinación a dejar las cosas a medias. Mis escritos (casi)no-literarios son un mapa de navegación por un extraño parque de diversiones que tenía por objetivo negarse una y otra vez a lo impuesto...Como no era capaz de hablar coherentemente, excepto cuando soñaba o pensaba, escribía. Luego, como lo que escribía no seguía la línea de lo establecido, me arrojé a la poesía con la pasión del náufrago al único mástil que quedaba vivo en la tormenta. ¿Debo mencionar que mi poesía tampoco fue comprendida? A pesar de ello, continué con esa doble línea argumental, jugando a ser la imperfecta perfecta cuando era la perfecta imperfecta.
El problema de todo esto es que jugar y apostar cuando se es maniqueo arroja terribles resultados. Me faltaban los matices, todavía me faltan, es que el único tercer ojo que tengo se vuelve ciego ante tanta verdad.
...Porque de razones viven las personas, incluso para acceder a la sinrazón.
Es que no se puede estar loco sin haber estado cuerdo previamente y la ausencia opera en función de la presencia.
Todavía creo que mis manos no son bonitas y que mi pelo se resiste al arresto de cualquier peine: la vida sigue, me dijo uno alguna vez.
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